Todos por Molango

Nuevas ideas, viejas tradiciones

Al disminuir el número de personas con iniciativa para continuar con las actividades que ya se habían convertido en tradición, se formó un nuevo grupo llamado “Todos por Molango”, integrado por paisanos radicados en la Ciudad de México.

Este colectivo se distinguió por introducir cambios en las actividades que, durante años, se habían mantenido sin modificaciones. Un ejemplo significativo fue el cambio de sede para la tradicional morralada de la celebración en honor a la patrona de Molango. Durante muchísimos años, esta morralada se había celebrado en el Parque del Tepeyac, pero el grupo propuso trasladarla a un salón de fiestas. Esta decisión generó opiniones divididas: para algunos fue una ruptura a la costumbre, mientras que otros lo vieron como una buena idea.

Intentaron también retomar la organización de la carrera atlética en Molango, que el Club Vida Social Molanguense había dejado en manos de la Presidencia Municipal. Sin embargo, esta iniciativa no obtuvo la respuesta esperada, aunque la carrera continuó realizándose por sí sola, gracias a la costumbre y la participación constante de los corredores.

De igual forma, realizaron preposadas que, como se mencionó anteriormente, no lograron alcanzar el éxito obtenido en tiempos del CVSM.

Por otra parte, retomaron la idea del Profr. Omar Abrego y trasladaron el concurso de huapango a la Plaza Vieja (conocida como Jardín Francisco Villa), en colaboración con la Presidencia Municipal en turno. Sin embargo, modificaron el carácter original del concurso, que era una convivencia abierta al pueblo, transformándolo en una competencia con reglas especificas. Por su parte, la Presidencia Municipal ha continuado impulsando este concurso con un enfoque turístico, logrando un reconocimiento importante.